Si la vida es sueño...¡que me dejen dormido!

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    martes, 20 de febrero de 2018

    Nunca más me creeré o sentiré culpable

    Imagen obtenida de Internet


    No me debes nada, toma la puerta y vete.
    Fuiste muy importante en mi vida, ahora no.
    Quiero volar ligero, buscarme un nuevo amor.
    Una mujer que luche por mí y su corazón.

    Bastante medré con ilusas y sin sueños,
    no quiero perder, ya no, minutos... mintiendo.
    Ya llené "mi caja" de amarguras creyendo...
    creyendo que una sonrisa curaba heridas.

    Ahora miraré directamente al frente,
    buscando una mirada sincera, madura.
    Me cansé de cambiar pañales por ventura.

    Hoy veré rosas lucir al sol y sonreiré,
    reiré como nunca, aliviado, liviano.
    Nunca más me creeré o sentiré culpable.


    No puede ser ¡estoy solo!

    Imagen obtenida de Internet

    No puede ser ¡estoy solo! ¿Dónde te fuiste de nuevo, 
    mi amor? enciendo la luz amarilla de mi habitación
    y efectivamente, ella, no está, de nuevo mi mente, me engañó.

    Y yo que camino por esta senda, 
    donde piedras más grandes que mis piernas, 
    obstruyen los dominios y veleidades
    de este anodino escribiente y fracaso de poeta.

    Hoy no me siento dueño de nada, 
    ni siquiera del aire que entra en mis pulmones, 
    todo es regalado, prestado, usado o viejo.

    Me siento refugio de danzantes en las sombras, 
    que esperan ansiosos ganarme la batalla. 
    Creen que no he nacido para amar 
    y que la muerte ha de ser mi refugio final.

    En este corazón que me late deshecho, 
    que vive casi sin querer la angustia de las horas. 
    Me desenvuelvo navegando por un río sin cauce 
    y guarnecido por el pesar de las lágrimas de la aurora.

    Porque estás tan dentro de mis entrañas, 
    tan hondo te guardé en mi corazón 
    y quedó tu huella tan profunda en mi alma que
     ¡ahí te llevaré y vivirás mientras me aliente la vida!







    jueves, 25 de enero de 2018

    ¡No, no estamos locos!

    Imagen obtenida de Internet



    Te invito a quererme,
    tú, eres mi vicio
    y yo soy la carne...
    que te entra lento y perezoso.

    Fuego caprichoso,
    beso que te quema
    y que te consuela
    con orgasmos caprichosos.

    Deshielo profundo...
    dentro de tus entrañas,
    con la furia que me posee, ciega,
    con la pasión de un loco.

    Arde en mí el deseo de tu carne
    por beberte y amarte dichoso,
    a la vez que jadeante y amoroso.

    Tus gritos, los míos,
    dos al unísono...
    gimiendo y gritando
     ¡no, no estamos locos!



    domingo, 31 de diciembre de 2017

    ¡Feliz 15 cumpleaños, hijo mío!





    Es extraño que después de componer 
    y escribir cientos de poesías, 
    a la hora de componer una para ti, hijo mío…

    no me salgan las palabras, mucho menos
     los versos que la compongan con buen tono
    y con mejor entonación.



    Nunca será porque no te ame, cielo mío…
    al contrario, desde el mismo instante 
    en que te buscamos tu madre y yo, 
    te amamos con toda nuestra alma y todo entero el corazón.

    Veinte minutos pasan de las doce,
    justamente las cero y veinte de la madrugada,
    y tu cabeza asoma ya buscando la mañana.




    Óliver, me produce tanta ternura recordar tu nacimiento, 
    veinte minutos después de medianoche y ya a 31 de diciembre.
    La enfermera vino a buscarme y me llamó por mi nombre, 

    como no podía ser de otra manera, acudí a la carrera, 
    torpe como yo solo.
    Todo iba perfecto… hasta que vieron que no respirabas... 
    el día entonces se puso lento, pesado y grisáceo, 
    mientras sonaban en mi cabeza todas las alarmas.

     Corrí hacía tu madre, que gritaba asustada pidiendo verte... 
    La tranquilicé, los médicos y enfermeras 
    estaban todos volcados en hacerte de nuevo respirar…

    Finalmente (gracias a su experiencia) 
    todo quedó en un susto, y esa misma noche 
    todos hicimos un brindis, brindamos por ti, hijo mío, 
    y también por el nuevo año 2002 que empezaba, como tú, a respirar.



    Por esa razón hoy, día 31 de diciembre, mí  alegría es doble,
    has crecido fuerte y sano 
    y justo hoy cumples 15 maravillosos años más 
    que me llenan de alegría y felicidad, por eso me pregunto
    ¿qué más puedo desear?

    ¡Feliz 15 cumpleaños, hijo mío, 
    que cada día te quiero y te amo mucho más!!



    viernes, 22 de diciembre de 2017

    ¡Felices fiestas navideñas 2017-8!





    Hoy no hay mucho que celebrar,
    aunque la navidad ya está aquí.
    Demasiada tristeza y pena la acompañan,
    por eso precisamente no invitan ni nos ayudan a sonreír.

    La tristeza y congoja me avisa
    que no soy feliz viviendo así,
    en un mundo de egoísmo
    donde impera el desprecio al vecino

    y la ley de aquel que se cree
    más que tú y te cercera la ilusión
    de una patada en la esperanza y la fe.

    Mas no quiero ser necio y olvidarme
    que el cariño existe y la humanidad también.
    Por eso esta tarjeta, para desearos felicidad
    aunque en el mundo otros, no la disfrutarán.



    ¡FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS AMIGOS
    Y MEJOR INICIO DEL AÑO NUEVO 2018
    A TODOS Y A TODAS!!
    Sed felices… si podéis.



    viernes, 3 de noviembre de 2017

    Frases que jamás pronuncié

    Imagen obtenida de Internet


    Triste es la tristeza que dejo acompañar por el vino, 
    sin permitirme la presencia de la huraña soledad. 
    Abrazado a mi copa, bailando un vals con la tristeza.
    Mientras me dejo embriagar por el temple amargo del vino. 

    Asiento con la cabeza sin una sola sílaba, 
    dando fe y razón a que se apodere de mí el olvido.
    Frases que jamás pronuncié, ahora mis carceleros, 
    viven pendientes de mí, sin cadenas, 
    el refranero. 

    La tristeza mueve mi mano, el vino, el sentimiento...
    mi cuerpo se mueve al compás del vals, 
    se evade sin más, 
    tal vez buscando que la soledad le de en un beso, su aliento.

    Triste, solitario, olvidado del talento, frustrado, 
    voy persiguiendo un sueño, un amago de felicidad o tal vez... 
    reencontrarme con el vino ¡tras mi destierro!